Entenderlos hoy transforma su mañana
Acompañamos a padres y familias a descubrir nuevas maneras de orientar, corregir y fortalecer a niños y jóvenes.
El desarrollo no ocurre igual en todos los niños
Los niños van desarrollando habilidades emocionales, sociales, cognitivas y físicas a ritmos diferentes. Por eso observar su evolución es mucho más útil que compararlos constantemente con otros.
Mirar al niño completo cambia la conversación
Un comportamiento aislado no siempre explica quién es un niño ni todo lo que puede desarrollar.
Observar su comportamiento
Antes de corregir, conviene observar qué ocurrió, cuándo ocurrió, qué estaba intentando hacer y qué emoción podía estar viviendo.
Entender cómo aprende
Algunos niños aprenden escuchando, otros haciendo, explorando, preguntando, construyendo, moviéndose o repitiendo una actividad que realmente despierta su curiosidad.
Detectar fortalezas
Muchas capacidades aparecen primero en actividades cotidianas. La clave está en observar patrones y darles oportunidades para probar diferentes experiencias.
Comprender cómo cambian según su edad
Las necesidades y la forma de relacionarnos con ellos también evolucionan a medida que crecen.
Explorar y descubrir
El juego, las preguntas y el movimiento tienen una gran presencia en esta etapa.
- Necesitan instrucciones sencillas.
- Aprenden mucho mediante experiencias.
- La rutina les ayuda a anticipar lo que viene.
- Sus intereses pueden cambiar rápidamente.
Construir confianza
Empiezan a comparar sus capacidades con las de otras personas y a formar una idea más clara de aquello que creen hacer bien.
- Buscan mayor autonomía.
- Las palabras de los adultos adquieren mucho peso.
- Sus talentos comienzan a mostrar patrones.
- Necesitan límites acompañados de explicación.
Identidad y autonomía
La adolescencia trae nuevas preguntas, emociones, intereses y una necesidad creciente de independencia.
- Necesitan sentirse escuchados.
- Buscan pertenencia e identidad.
- Sus intereses pueden volverse más definidos.
- Los límites funcionan mejor con diálogo y coherencia.
Corregir no significa únicamente castigar
La disciplina también puede enseñar autocontrol, responsabilidad, consecuencias y formas más adecuadas de expresar lo que sienten.
Observa
Identifica qué pasó antes de la conducta y cuál puede haber sido el detonante.
Escucha
Permite que explique qué ocurrió sin convertir cada conversación inmediatamente en un regaño.
Marca el límite
Explica con claridad qué conducta no es aceptable y qué se espera la próxima vez.
Enséñale una alternativa
No basta con decirle qué no debe hacer. También necesita aprender qué puede hacer diferente.
Los talentos rara vez aparecen con una etiqueta
Normalmente empiezan como pequeños patrones: actividades que el niño repite, preguntas que hace constantemente, problemas que disfruta resolver o momentos en los que puede permanecer concentrado durante mucho más tiempo.
Aquello que busca sin que nadie tenga que obligarlo.
Arte, deporte, ciencia, música, construcción, lectura, tecnología, comunicación y muchas otras.
Una fortaleza suele aparecer una y otra vez en contextos diferentes.
Descubrir talento también significa permitirle cambiar, explorar y conocerse.
A veces entender mejor a un niño comienza simplemente por aprender a mirar diferente.
Explora nuestros contenidos y recursos sobre desarrollo, comportamiento, disciplina, aprendizaje y descubrimiento de talentos.
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